UNA INVITACIÓN AL VUELO
Vamos a clavar los ojos más allá de la infamia, para adivinar otro mundo posible: no habrá nadie que no tenga ni una miga de pan, porque a los que poseen fábricas de barras se les terminará el chollo y tendrán que compartir, quieran o no; ningún hombre tendrá el valor de despreciar o maltratar a la mujer, ni que sea por temor a hacerle una visita de larga durada a la cárcel; ni los osos polares tendrán que comprarse un traje de baño ni los desiertos de convertiran en tumbas, porque la crisis climática se estudiará en clases de historia; en las guerras las armas serán de juguete y se regalarán a los niños y niñas para que tiroteen la tristeza; la felicidad dejará de ser un producto limitado para ciertas personas y todos la gozaremos cada día sin pagar ni un euro; no hará falta que la gente defienda derechos como la igualdad o la dignidad porque la ignorancia se extinguirá con el hálito de la educación y los buenos valores, creciendo en su lugar la rosa llamada justicia; ...